Es completamente cierto que detrás de toda cuantificación de un bien o valor económico siempre hay alguna intención. Ahora bien, en las empresas, no es igual valorarlas teniendo en mente unas intenciones u otras, pues es necesario reconocer el objetivo para escoger una metodología adecuada en la valoración de una empresa.

Se puede valorar una empresa por distintos motivos, que van desde hacerlo para su posible venta o, por el contrario, para exponerla al mercado mediante algún mecanismo de financiación y, para ello, necesitaremos usar su valor de aval. Ante esto, la intención de la empresa marcará el procedimiento que se debe usar para conocer su valor.

En materia contable existen distintos métodos de valoración que se ajustan a las necesidades de medición cuantitativa de la empresa, y en Memory Consulting lo facilitamos a través de este enlace.

DESCUENTO DE FLUJOS DE FONDOS: METODO PARA VALORAR EMPRESA

Este método se utiliza para valorar empresas con flujos de caja que pueden ser predecibles. No solo implica valorar la empresa por lo que se ha ganado antes, sino por las perspectivas que se tengan de la cantidad de dinero que se estima seguir generando en caja.

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Los pasos a seguir para la valoración mediante el método del descuento de flujos de caja o de fondos, deben ser los siguientes:

  1. Estimación de los flujos de caja libres futuros durante “x” años.
  2. Elección de una tasa de descuento que muestre el riesgo de la inversión.
  3. Estimación del valor residual durante “x” año.
  4. Efectuar el descuento de los flujos de caja y del valor residual.
  5. Y finalmente, la suma del descuento de los flujos y el valor residual será el valor de la empresa.

Con la valoración anterior, se puede determinar si es factible invertir o no, en la empresa que se ha analizado, restando solo comparar el precio de cotización con la valoración que hemos obtenido, y verificar si existe el margen de seguridad necesario para invertir.

CONOCER EL VALOR ACTUAL DE UNA EMPRESA, ¿COMO?

Cuantificar el valor de los bienes suele ser un tanto complicado, puesto que, para todos es distinto el valor que se le puede dar a algún bien, y es que, como ejemplo, en algunos casos, hasta el agua puede ser más cara que los diamantes en determinadas circunstancias.

Aunque en el mundo empresarial, el valor de una empresa es mucho más objetivo, no existe una única fórmula para calcularlo y, por lo tanto, no existe un único valor. Eso sí, existen métodos más o menos aceptados que sirven para aproximarse al valor real.

Opiniones Memory Consulting

Evidentemente, todos son métodos son complejos para quienes no manejan cierta base en contabilidad y finanzas, pero basta con reconocer el significado de activo (lo que tiene la empresa) y pasivo (lo que debe la empresa), para aplicar los cálculos en el método que se adapte a la necesidad de valoración, estos métodos mencionados son los siguientes:

El método del valor contable

Este método, consiste en calcular los recursos propios con los que cuenta una empresa y que figuran en el balance. Dicho de un modo más sencillo, se puede calcular como la diferencia de valor entre el activo y el pasivo, es decir, el valor del patrimonio neto.

El valor de liquidación

Siempre existe un valor en el mercado del bien-empresa al que queremos valorar y conocer si es justo ese precio, siendo este paso necesario para estimar el valor de una empresa.

Valor de los dividendos

Un dividendo es la parte que un accionista recibe del beneficio obtenido por la empresa. Muchas de ellas tienen la política de distribuir una cantidad constante de dividendos al año, por lo que en este caso el dividendo constituye una renta periódica para el accionista. Si a la hora del reparto de estos dividendos el valor de estos es atractivo, el valor de la empresa será considerado así ante los demás.

El múltiplo de las ventas

A diferencia de los anteriores métodos mencionados, el múltiplo de ventas se basa en el valor de las ventas de la empresa, el cálculo es simple: se multiplicarán sus ventas por un coeficiente, que en su mayoría se toma de algunos casos de empresas similares en función de nuestras cifras de ventas.

No existe ninguna metodología en la valoración de una empresa buena o mala, mejor o peor, ya que todos los métodos y los resultados son distintos entre sí, pero finalmente lo que se debe considerar es que, cada uno de ellos se ajusta a la necesidad que se tenga y para lo que se disponga a valorar en ese momento, por tanto, la elección del método es fundamental para encontrar la valoración pertinente.

En Memory Consulting consideramos que esta metodología es la idónea para alcanzar los resultados que se desean, y por ello facilitamos nuestros datos de contacto para gestionar todas las necesidades que los clientes tengan sobre este tema.